domingo, 26 de febrero de 2012

Empanadillas

He tenido el blog un poco abandonado durante unos días...pero estaba de exámenes y lo primero es lo primero. Pero bueno, ahora ya tengo más tiempo para volver a meterme en la cocina de casa.
Hoy he hecho unas empanadillas que le había prometido a Magda, mi compañera de la librería, por haberme ayudado en un trabajo para el instituto.
Ahí va la receta:
Ingredientes para aproximadamente 25-30 unidades, dependiendo del tamaño de cada empanadilla.
- 350 gramos harina de media fuerza.
- 150 gramos agua
- 100 gramos aceite de olivan
- 50 gramos de vino blanco
- Sal
- Huevo batido para pintar.
Para el relleno:
- Medio calabacín.
- Dos rodajas de berenjena.
- Media cebolla.
- Tomate triturado.
- Un huevo duro.
- Una patata hervida.
- 10 aceitunas.
- Un lata de atún.
- Orégano.

Cortamos todos los ingredientes a dados no muy grandes, y preparamos el relleno de las empanadillas. Estos son los ingredientes que yo he utilizado, pero se le puede poner a gusto de cada uno.
Lo incorporamos todo en la sartén, dejando para el final el tomate, el huevo y la patata. Cuando esté listo lo dejamos enfriar, y mientras preparamos la masa.
Para la masa, calentamos el agua, vino y aceite y lo incorporamos a la harina que tendremos unida a la sal. Amasamos hasta que queden una mezcla homogénea. Si véis que se queda demasiado blanda, se le puede añadir un poquito más de harina y volver a amasar; pero este tipo de masa (escalfada) suele quedarse más bien blanda.
Cuando ya está lista y ha perdido parte del calor, se estira sobre una superficie enharinada. Con un cortapastas del tamaño que deseemos obtener la empañadilla porcionamos y vamos rellenando y doblando. Presionamos con un tenedor para que quede bien sellada y las pintamos con huevo batido.
Las ponemos en la placa del horno. Precalentamos el horno a 180ºC.
Horneamos durante 15-20 minutos, hasta que veamos que se doran por la superficie. El tiempo variará dependiendo del tamaño y grosor de las empanadillas y de la función que le pongamos al horno. Yo lo he puesto combinado con aire y resistencia superior.
Este es el resultado:



domingo, 5 de febrero de 2012

Tartaleta de frutas

Como siempre a última hora siempre alguien me pide que hago algún postre para una cena, comida o lo que sea...El fin de semana pasado hice esta, y quedó mejor de lo que yo pensaba.

Ingredientes de la pasta quebrada dulce:
- 300 gr. harina floja.
- 150 gr. mantequilla empomada.
- 75 gr. azúcar glass.
- 1 huevo grande.
- Una pizca de sal.
- Ralladura fina de naranja para aromatizar.
Ingredientes de la crema pastelera:
- 300 gr. leche entera
- 2 yemas de huevo
- Aromas (vainilla, canela, limón, naranja...)
- 75 gr. azúcar.
- 15 gr. maicena
- 15 gr. harina.
Para la superficie:
- 2 Kiwis
- 4 Fresones

Primero hacemos la pasta quebrada, ya que debemos dejarla reposar unos 30 minutos en frío.
Para eso, hacemos un volcán con la harina y en el centro colocamos la mezcla de la mantequilla empomada, el azúcar, la ralladura de naranja, la pizca de sal y el huevo. Mezclamos, sin amasar, hasta que resulte una pasta homogénea. Envolvemos en papel film y lo dejamos reposar en el frigorífico durante 20-30 minutos.
Mientras tanto encamisamos el molde con harina y mantequilla. Yo utilicé un molde rizado con la base extraible, ya que para este tipo de masa tan "quebradiza" resulta mucho mejor a la hora de desmoldar y es menos probable que se rompa.
Una vez fría la masa la extendemos sobre una fina capa de azúcar glass para que no se pegue a la mesa de trabajo. No debe quedar muy gruesa, ya que al hornearla endurece y se quedará demasiado dura para comer.
Forramos el molde con ella y cortamos los bordes sobrantes pasando el rodillo sobre él; pinchamos la base para evitar que suba.
Esta masa se cuece en blanco, es decir, poniendo sobre ella papel vegetal y legumbres. Horneamos durante 20 minutos  a 180ºC.
Mientras está la masa en el horno preparamos la crema pastelera. Ponemos a hervir la leche junto con los aromas que hayamos elegido; yo puse piel fina de naranja y limón. Cuando haya hervido tapamos con un plato para que coja bien los sabores.
Por otra parte juntamos las yemas con el azúcar, la maicena, la harina y un pelín de leche fría. Sobre esta mezcla colamos la leche que habíamos calentado, removiendo enérgicamente. Lo volvemos a poner en el fuego no muy fuerte y removemos hasta que espese, llevando cuidado de que no se pegue a la base.
Una vez está lista la pasta quebrada y fría la crema pastelera se puede empezar a montar el postre.
Sobre la tartaleta ya desmoldada se vierte la crema pastelera y se extiende para que quede repartida homogéneamente. Después repartimos la fruta cortada en láminas a gusto de cada uno.
Para darle un poco de brillo, se puede mezclar miel con un poquito de agua y pintar sobre la fruta.
El resultado es este:

¡Espero que os guste!