martes, 23 de octubre de 2012

Gachamiga Romanera...hoy cocina mi padre!!!

Después de más de 6 meses sin escribir nada...por fin he vuelto!
Hoy os pongo una receta un tanto especial; no solo por ser mi padre el que la elabora siempre, si no porque las cantidades de los ingredientes no os las podré dar en gramos ni kilos, ya que es una receta que se mide con tazas o puñados...como toda la vida. Ahí va:

- 7 puñados de harina de panadería o en su defecto de fuerza
- Una taza de café con leche de aceite de oliva virgen extra
- Un litro de agua
- Ajos pelados (a gusto de cada uno)
- Sal
- Se le puede añadir también embutido (longaniza o morcilla)
- Capellán para acompañar

Lo ideal es hacer la gachamiga en una sartén especial y en fuego de leña, pero hay gente que también la hace en la cocina de gas...el sabor es totalmente diferente o por lo menos para mi.

Se pone el aceite en la sartén y cuando esté caliente añadimos los ajos y los doramos.
Cuando están dorados se les añade un puñado de harina y se remueve. Según el chef este paso es así para evitar que el aceite se prenda cuando incorporamos el agua.
Ahora incorporamos el agua y removemos bien hasta que quede un líquido uniforme.
A continuación ya incorporamos la harina poco a poco mientras vamos removiendo y la sal. En este paso necesitamos la ayuda de alguien ya que es imprescindible ir removiendo para evitar que queden grumos. En este caso la pinche era mi madre.
Y a partir de aquí todo es mover y mover y mover hasta ir consiguiendo una masa consistente como esta:
He de decir que intenté y reintenté hacer la foto en el momento del giro...pero me rendí a la quinta vez...porque me fue imposible pillarla al vuelo.
Y el resultado fue este...la fotos no son muy buenas, pero todavía estoy empezando y tengo que buscarme escenarios decentes para hacer cosas chulas.
Finalmente asamos el capellán sobre las brasas que han quedado y lo podemos utilizar para hacer una ensalada con tomate maduro trinchado, cebolla tierna y aceitunas partidas.
A pesar de ser una comida bastante contundente, ese día me apetecían tortitas con caramelo...y ni corta ni perezosa las preparé como postre. 
Os pongo la foto...pero la receta la pondré otro día.
Estaban bueníiiiiiisimas.
Y ya como despedida os dejo una foto del rey de la casa...este si que vive bien...


¡Nos vemos pronto!